domingo, 29 de marzo de 2009

U2·2009 - NO LINE ON THE HORIZON

Cuatro interminables años hemos tenido que esperar los incondicionales de U2 para poder disfrutar de un nuevo bis -a-bis con estos cuatro irlandeses allá donde las líneas del horizonte pierden su nombre. La espera ha sido larga y tediosa, ya que ha estado salpicada por toda suerte de mercaderías tendentes todas a engordar la que ya se considera tercera industria más importante de la isla esmeralda. Y es que en esto de fabricar pasta, no la de comer, que también se puede conseguir por ahí con la cara de Bono, sino la que se cuenta en Euros, nuestros cuatro súper héroes se han convertido en unos auténticos magnates.

En realidad no se puede decir que todo haya sido un camino de rosas y cada álbum publicado se haya convertido en un absoluto éxito de ventas y de crítica. Los mareos producidos por la efervescencia de principios de los 90 con el insuperable Achtung Baby (1991) y su interminable Zoo TV Tour que giró del 91 al 94 se puede decir que dejó a la banda tocada del ala, no logrando remontar vuelo hasta principios del nuevo milenio, cuando tras la publicación de All You Can’t Leave Behind (2001) sus seguidores les devolvieran al estrellato del que se habían alejado con aquel empalago de fin de siglo plagado de cajas de ritmo y saraos rock&disco.
Esa re-entrada en la atmósfera de quienes habían tenido a sus pies las mayores legiones de fans jamás movilizadas por ningún grupo de rock, fue sabiamente gestionada por su mánager y todo su séquito con una gira sobria, Elevation Tour (2001) planificada para recintos cerrados y no muy extensa en el tiempo, la cual dejaría a todo el personal con unas irrefrenables ganas de volver a disfrutar del hijo pródigo que regresaba a sus orígenes. El número uno alcanzado en 32 países y la venta de más de diez millones de copias de All You Can’t Leave Behind confirmarían la mejoría del enfermo.
How to Dismantle an Atomic Bomb (2004) fijó esa tendencia con un regreso al rock más simple y guitarrero de la banda, forzosamente alejado de alardes tecnológicos y que acabaría nuevamente por convertir a U2 en un auténtico fenómeno de masas. El momento del esperado re-encuentro con aquella energía que enganchó en los 80 a una generación de jóvenes que ya rozamos los 40, tuvo lugar en el verano de 2005 con la gira Vertigo Tour. Más de 3,2 millones de espectadores alrededor del planeta tuvieron la oportunidad de zambullirse en un mastodóntico espectáculo concebido para grandes estadios, en el que repasarían toda su carrera en distintos bloques y en los que quedaba bien claro que aún quedaba U2 para rato.

A vueltas con esa nueva cita en los límites del horizonte, no por menos he de admitir que el trabajo es otra obra maestra que añadir a la carrera del grupo. En concreto se trata de su decimosegundo trabajo de estudio y sobrepasa con creces los límites de aquella energía post-punk que los aupó a lo más alto desde sus comienzos. En realidad, han alcanzado el más difícil todavía en lo que al sonido de guitarra y arreglos tecno se refiere, logrando crear atmósferas cercanas al dócil Gothic rock de The Cure en un alarde de recursos acústicos hipnotizantes en muchos pasajes. Así mismo se puede resaltar, a diferencia de otros trabajos, la profundidad de su hombre de hierro, Adam Clayton, quien hace reverberar con las agudas notas de su bajo hasta la última fibra de todo aquel que se asome a este magnífico trabajo discográfico. Mención aparte merecen los versos de su frontman, a quien su faceta de freelance de la alta diplomacia del planeta ha abierto el punto de mira más allá de su incansable reivindicación por un mundo libre de oprimidos, habiéndose convertido a día de hoy en una afilada máquina de producir imágenes visuales y agudas metáforas de la realidad empaquetadas en forma de mensajes directos al corazón de todo aquel que quiera escucharle. Si certero y maduro es ya de por si el caleidoscopio acústico en que se ha convertido la banda, más aún lo son los versos de este predicador, doctorado ya en su recta final hacia la edad madura, en despertar de su letargo nuestras acomodadas conciencias.

La gira anunciada este mes de marzo para el próximo verano, U2 360 ya ha logrado vender todas sus localidades en las 18 ciudades europeas agraciadas con la llegada de esta galáctica troupe, ya que al parecer, el espectáculo, con un escenario al fin y por primera vez situado por encima del nivel de los espectadores, adquiere las formas de una gigantesca araña mecánica la cual gira 360 grados con el fin de que todos los asistentes al evento puedan disfrutar del show sin interferencias.

En España, actúan el 30 de junio en el Nou Camp de Barcelona y ante la masiva petición de entradas han concedido una segunda fecha para el 2 de Julio en el mismo recinto y para la cual aún pueden quedar entradas. El 24, 25 y 27 de Julio lo harán en su Dublín natal. Debido a ello, este humilde parapentista cree que va a disfrutar del día de Santiago, patrón de España más feliz de su vida. Estén atentos. Les mantendré informados.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Obama y los Canarios

Hace aproximadamente dos meses, este humilde parapentista y un nutrido grupo de amigos, decidimos preparar nuestros equipos de vuelo para embarcarnos en una de las más grandes empresas imaginables. Partiendo desde las cumbres de esta isla situada en el Noroeste del continente africano pusimos rumbo hacia la investidura de nuestro estimado hermano africano Hussein Barack Obama. Digo hermano, porque aunque en mi caso no puedo considerarme oriundo de esta bella tierra que tan gratamente me ha acogido, si que lo son quienes me acompañaron en tan titánico viaje. No voy a negar ahora que no nos enfrentamos a duras tempestades y a tormentas de olas imposibles con las que logramos entender la bravura de esos intrépidos marinos que surcan los océanos en sus valientes veleros, pero como no todo iba a ser sufrimiento, he de admitir que en el momento en que nos adentramos en territorio continental todo cambió a mejor y pudimos disfrutar de unas espectaculares vistas de uno de los países más bellos del planeta. En total superamos los 8.000 kilómetros de viaje sin motor, pero al final creemos que mereció la pena, ya que logramos presenciar una de las concentraciones humanas más memorables del presente siglo. Buena muestra de ello la da la espectacular fotografía panorámica que tomamos desde la tribuna de medios de comunicación de la cual doy cumplida cuenta a través del enlace que se encuentra al final del artículo. Es justo reconocer que gozamos de la inestimable ayuda de nuestros contactos en Washington -ahora que ya todo ha pasado lo podemos desvelar- ya que surgen de una estrecha colaboración con las asociaciones de parapente de América del Norte, las cuales nos permitieron sobrevolar la tribuna de medios gráficos para poder tomar instantáneas como las que les mostramos en exclusiva junto con este artículo. En la fotografía que hemos decidido compartir con nuestros lectores, les resultará curioso observar cómo acercando y alejando la imagen al modo de Google Earth se puede apreciar con todo lujo de detalles lo que allí sucedió.
Mención aparte merece la cantidad de gente que se puede observar haciendo sospechosas bolitas con los dedos pulgar e índice de la mano izquierda en el caso de los zurdos y de la mano derecha en el caso de los diestros, en claro síntoma de que en el fondo la ceremonia en sí misma fue un coñazo. De no ser por el entretenido discurso del investido y por la emotiva actuación de la gran diva del soul Aretha Franklin, el resto pasará a la historia como una americanada más.

De todos modos, el objetivo de este artículo no sólo pasa por contar la inolvidable experiencia vivida, sino por ahondar un poco en algunos aspectos de este nuevo mesías cuyo surgimiento hemos tenido el placer de presenciar. Esperemos -y además de todo corazón- que las tendencias magnicidas de los yanquis no acaben con la vida de este personaje, de la misma manera que acabaron con la de Abraham Lincoln o John Fitzerald Kennedy por nombrar sólo a unos pocos. En este sangriento capítulo de la historia de los EEUU es justo recordar asímismo el vil asesinato de Martin Luther King el cual mantiene una conexión umbilical con este embrioncito de Presidente que vamos a tener el gusto de ver crecer para convertirse en Dios sabe qué. De todos modos, si algo acabó por convencernos para decidir llevar a cabo tan arriesgado viaje fueron los paralelismos que encontramos entre el prohombre objeto de la investidura y los habitantes de las Islas Canarias, ya que ambos gozan de un relativo origen africano del cual reniegan sobremanera.

Y digo renegar porque de ello da buena cuenta el hecho de que su pobre abuela, rescatada de su humilde poblado de la sabana keniana por un numeroso grupo de Hombres de Negro para ser llevada hasta Washington y asistir al macro evento planetario, funcionarios que, al parecer, hicieron las delicias de los descendientes de Husseinito, -oí en la investidura que la abuela así lo llamaba de pequeño- especialmente de un grupo de adolescentes primas hermanas, segundas y terceras que por allí andaban y que alucinaban con el espectacular despliegue Hollywoodiense en el que acabaron por llevarse en volandas a la viejecita hasta el Air Force 5 para que no llegara tarde a la canonización de su vástago.

Sin embargo, en realidad no es eso lo relevante y lo que lo convierte, al igual que los habitantes de estas islas, en un renegado africano culturalmente hablando, sino el hecho de que su pobre abuela hubiese preparado con todo cariño tres fabulosos obsequios para la ocasión y tuviese que dejar uno atrás porque los de aduanas la podían poner en pelotas a hacer flexiones a ver si además del obsequio tabú llevaba algo de Hachis keniano empetado en el recto. A estas alturas ya no tiene mucha gracia lo del obsequio porque el asunto ya está más que olvidado en el inconsciente colectivo, pero hay que resaltar que se trataba de un simple taburete de tres patas hecho de piel de cabra, humilde donde los haya. Y simbólico, porque lo de las tres patas al parecer era un recordatorio de que procediendo de una tribu africana, se trate de una del sur o del norte, del este o del oeste dentro de ese continente, implica poseer el mismo número de patas que el inútil taburete, y eso Hussein- pensó su abuela- puede que lo haya olvidado con tanto slip y calzoncillo de pata que lo ha asistido a lo largo de su errante vida. El segundo presente era un simple escudo defensivo de piel de antílope de las praderas de alrededor de la casa de su abuela, adornado con los símbolos de su tribu por supuesto, el cual posee también un valor simbólico indescriptible y que significaba algo así como... "espérate la que te va a caer", y que se complementaba con el obsequio tabú junto con el cual conformaban un todo que no pudo llegar a su destinatario, ya que la viejilla en el último instante decidió dejarlo en su choza. Se comentaba en la ceremonia de investidura, de hecho era vox populi en todos los bochinches a los que nos acercamos a comprar agua, que no sólo los hombres de negro la habían advertido de que ni se le ocurriera llevar la segunda parte del obsequio consigo, sino que su propio nieto, en un hito sin precedentes en la afortunada tribu, la llamó a la cabina de teléfono del poblado después de que ésta ya se hallase dentro del vehículo que la desplazaría hasta el Air force 5, para persuadirla de que abandonara la idea de -ciertamente siento algo de incomodo al mencionarlo... introducir la lanza en los Estados Unidos de América. Una simple lanza, santo y seña de la tribu que vio nacer a generaciones de valientes antepasados africanos de nuestro súper hombre, elemento simbólico donde los halla a la hora de representar el summum alcanzado por ningún miembro de esta casta guerrera, eliminada por completo del guión por una decisión pueril de Husseinito, quien, en perfecta consonancia con las impolutas leyes de aduanas de este noble país, acabó por romper uno de los pocos lazos que le unía a sus ancestros.

Quizás para ustedes, animados lectores, este hecho no suponga nada, pero para este observador situado a cierta distancia del suelo y vapuleado por toda suerte de corrientes de aire extremas en el ejercicio de su pasión parapentista, esta acción del hombre más poderoso del mundo muestra bien a las claras cómo se puede ser un renegado integral cuando lo que te quiere salpicar procede ese maldito continente. Es en este particular, así como en su origen emigrante, en donde mi ilustre grupo de compañeros de viaje y yo mismo encontramos las similitudes del personaje con los habitantes de mis islas de acogida, hecho que de forma definitiva, nos obligó a asistir a su infumable ceremonia de investidura.

Tampoco se trata de demonizar al personaje por este hecho, ya que él al igual que mis conciudadanos de las islas ha recibido una educación a través de la cual le habrán hecho creer que proceder o pertenecer de alguna manera a un continente tan atrasado e inculto, de costumbres tan ancestrales y con tal cantidad de dirigentes corruptos como cualquier otro continente del planeta, es algo de lo que se debe renegar sin más miramientos, ya que de lo contrario, acabaría por manchar la trayectoria de cualquier distinguido miembro del club de ciudadanos del primer mundo.
Sin embargo, tras haber señalado las vergüenzas del ilustre personaje, cuyo pecado en resumidas cuentas pasó de puntillas para muchos ya que sólo fue un desaire de tantos a los que se somete a las abuelas en cualquier país del mundo, el caso de las vergüenzas de este pueblo canario al que de manera tan honda llevo grabado en mi corazón creo que supera los límites del hecho de renegar de un país, un continente, una raza, una idea o lo que se quiera. Nadie mejor que yo, procediendo de un lugar tan poco conocido por estas latitudes como es el Reino de Eteria, puede dar fé de la calidad humana que atesoran estas gentes en su isleño afán de entrega al foráneo sin recibir nada a cambio y de mostrar su solidaridad en todo aquello que requiera de ese noble sentimiento. Por esta razón no logro entender cómo es posible que esta noble gente preste su voto para que le representen personajes de una valía moral tan escasa como quienes conforman un Gobierno Autónomo que es capaz de adjudicar un valor electoral nulo al colectivo de menores inmigrantes que arriban desde África, y a quienes utiliza como medio para chantajear y poner en evidencia a una entelequia a la que llaman Estado, partido en el gobierno o Dios sabe qué. Atribuyéndoles un valor inexistente en cualquiera de sus indignas escalas de valores a éstos que son menores, a los mayores los hacinan en patéticos centros de retención privándoles de libertad antes de devolverlos a sus países de origen en unos casos o a la mendicidad de nuestras calles en otros ¿Pueden estos renegados con la humanidad representar a tan digno pueblo, el cual reniega a su vez de sus valores humanos esenciales prestándoles su confianza para que les representen? ¿No es capaz de entender el común de los canarios que esta representatividad huele a cadáver y no ciertamente porque ellos sean cadáveres políticos? ¿No es hora de que ese común de los canarios les pida a esos representantes que se aparten a un lado y permitan que sean las ONG quienes gestionen con criterios de humanidad y no por puro interés político esta masacre de una vez por todas? ¿No es hora en realidad de exigirles que se detenga esta vulgar estrategia de hacernos creer que esta pobre gente supone una amenaza a nuestro bienestar y que si les diéramos un trato humano acabarían por invadirnos con sus famélicos cuerpos? ¿No les vale haber rescatado recientemente más de una decena de impúberes cadáveres de nuestras aguas, familias enteras en muchos casos, para darse cuenta de que esto no es política? ¿Hasta cuándo seguir renegando de estos hermanos y premiando a esta escoria con un escaño en el Parlamento que a todos nos representa?

En resumidas cuentas, el hecho de renegar de lo más cercano y de las tumbas que no tienen nombre es una humana tendencia que se extiende, como aquí se ha expuesto, hasta la figura de este mesías del siglo XXI. Afortunadamente, nuestro olfato de experimentados parapentistas nos atrajo como un imán hasta tan magno acontecimiento en Washington en el que pudimos tomar una instantánea histórica y de un valor incalculable en la cual se puede apreciar a Husseinito haciendo su juramento y a su orgullosa abuela con un fabuloso tocado blanco en la cabeza, mostrándonos que después de todo, ella no le guarda el menor rencor por su acción y le brindó todo su apoyo al igual que lo hicieron millones de americanos que le prestaron su voto.

En esta línea comparativa y de análisis de lo que sucede a nuestro alrededor, mantendremos el parapente en lo más alto, ojo avisor, eso sí, para ver qué es lo que va a suceder en los próximos años con los renegados de esta parte africana del Atlántico, sus pérfidos representantes y como no, sus continuos ataques a ese invisible cordón umbilical que a todas las mujeres y hombres de bien de estas latitudes une en un sentimiento común de humillación y verguenza ante tan indignas e inhumanas acciones.

Por lo demás, disfruten de la fotografía a tope. Al final, si observan detenidamente desde dónde tomamos la foto verán que logramos situarnos con el parapente abierto en la mismísima tribuna de medios gráficos, prácticamente haciendo malabares con un pie a cada lado de la grada. Vaya desde aquí nuestro agradecimiento a nuestros amigos parapentistas norteamericanos, ya que en esta vida lo que un buen amigo no pueda hacer por tí, nadie lo hará. Por esta digna razón hemos tenido la delicadeza de insertar enlaces de You Tube en la barra de video al final de la página para que puedan presenciar la actuación de Aretha así como fragmentos de la ceremonia y otros asuntos relacionados con Obama.

El agua en los bochinches, horrible. 1 dólar 20 centavos por una botella pequeña, y encima no vendían agua con gas. Tanto robot perforando piedras en Marte y todavía no conocen el agua con gas. ¡Están bonitos!

http://www.gigapan.org/viewGigapanFullscreen.php?id=15374

lunes, 9 de marzo de 2009

Bienvenidos: ¿Se animan a despegar?

Estimados compañeros de vuelo,

La creación de este pequeño retiro en forma de blog surge de la necesidad de despegar los pies del suelo. Imagino que esa dualidad humana que habla de cuerpo y alma tendrá algo que ver en ello, ya que al menos en mi caso siento que estoy sufriendo ese desdoble espiritual y cada día que transcurre de este annus horribilis siento con más fuerza que se me escapa el alma hacia los dominios de mi unica y más profunda vocación, la de parapentear. Lo peor del caso es que cada vez me cuesta más dominarla y bajarla de ese reino etéreo de colores vívidos, aire obscenamente puro e inmensa tranquilidad.

Parapenteando se olvida uno de todo -quién se atreve a decir que no- El aire es un territorio indómito -los parapentistas sabemos bien de ello, así como de su capacidad para hacerte huir y explorar, explorar nuevas perspectivas del mundo que está bajo nuestros pies, pero no ese mundo visual, paisajista, fotográfico sino aquel que afecta a nuestras vidas y nos hace vivir de la manera que vivimos. Sólo él nos aleja del atropello, de la monotonía, de los malos sueños y las frutraciones, de la mediocridad circundante y los sinsabores, sí señor, ese es el reino en el que yo les invito a habitar. Cualquier asunto digno de una reflexión crítica- sentida y vivida por supuesto desde la perspectiva de los que habitamos en este envidiable reino de El Parapente, encontrará fraternal respuesta en este abierto foro, de ello no cabe duda.

¿Desea acaso este servil súbdito del reino de Eteria establecer límites a la temática, contenidos, medios y formas que puedan sugerir todos aquellos parapentistas ávidos de volcar sus inquietudes en este nuestro foro? En absoluto. Todo lo contrario amigo volador, a través de El Parapente te invito a que te unas a esta nueva plataforma y a través de los múltiples medios que nos proporciona, sugieras temas de debate, comentes las entradas y me ayudes a dar una visión diferente de todo aquello que nos ha llevado a volatilizarnos y a alejarnos del suelo para no se sabe bien si volver a encontrar aquel idílico espacio que un día ocupamos. Ciertamente creo que no sería demagógico decir que esta humilde comunidad de parapentistas puede cambiar el mundo, pero no desde la perspectiva del apoltronado lector, crítico y casi siempre destructor con el trabajo ajeno, sino desde la perspectiva de la visión comunal más descaradamente crítica y mordaz de todo aquello que se nos ocurra que realmente puede hacer al Planeta Tierra un lugar más habitable.

Dicho esto, espero que llegados al clímax de esta presentación se halla entendido que cualquier nube que nos acompañe en el camino y haya adqurido la forma que buenamente nuestro aliado el viento le encaminó a tomar, podrá ser objeto de comentario en esta bitácora. Ni que decir de flores, plantas, insectos, teorías de la relatividad y todo lo que nuestro intelecto alumbre y buenamente podamos expresar. De la misma manera, también tendrá cabida todo Parapentístico comentario a esta vulgar guarrería urdida desde la más recalcitrante ponzoña humana -que diría un eminente representante político de esta, mi tierra de adopción- y que eufemísticamente han querido llamar crisis. En pocas palabras, estoy seguro de que nuestra particular, llamémosla Parapentística visión de lejanía -el viento a veces nos juega malas pasadas y nos eleva a cotas en las que se suceden pérdidas de conciencia- nos hará ser fielmente crueles y mordaces ante toda esta putrefacta pocilga de corruptelas financieras y políticas que nos obligan a sentir esta repulsión e impotencia, y nos guia irremisiblemente hacia ese dulce y forzado éxodo que no por reiterado, es en absoluto menos maravilloso reino.

Con todo ello y sin ánimo de alterarte el ánimo, amigo lector, a todos invito a que desde la atalaya que nos brinda el mágico Roque Faneque, allá desde donde con algo de suerte y volando con nuestros ilusionados parapentes podremos ver la enorme cola del dragón, tomemos carrerilla y nos sentemos en nuestras cómodas mecedoras para dulcemente pilotar nuestras lonas con la unica fuerza que nos brinda el viento, de forma constante y sutil, eso sí, para de forma relajada, disfrutar del sol del Norte en la cara.